Aunque esta conducta anómala es poco frecuente en los yacos, es necesario saber como afrontarla correctamente, a fin de potenciarla involuntariamente.
Si un loro chilla insistentemente cuando se encuentra dentro de la jaula o bien cuando el propietario no está a la vista pero el loro puede escucharlo, se debe a que ha aprendido a demandar atención a través de los gritos.  Es probable que también esté involucrado un problema de ansiedad por separación, es decir que el loro tiene hiperapego con su propietario.