Ahora que llega el calor, debemos tener especial cuidado en la prevención de posibles accidentes como son los golpes de calor.

El golpe de calor es una hipertermia o aumento de la temperatura de forma exagerada y en poco tiempo, de modo que el animal no tiene tiempo ni capacidad para regular este exceso, y es cuando comienzan una serie de patologías agudas, algunas temporales, otros irreversibles -incluso puede acabar con la muerte-. Depende de muchos factores, como el tiempo de exposición, temperatura, tamaño del perro y del lugar, etc.

Por lo tanto, debemos evitar al máximo la exposición a todos estos peligros. El ejemplo más habitual y más peligroso es el coche. No debemos dejar nunca el coche cerrados por poco tiempo que sea!

Hemos té tener especial atención a los animales braquicéfalos o los que llamamos «chatos» (Bull dogs, Carlistas, boxer, etc.), animales muy jóvenes o muy mayores, o con patologías previas, obesidad, etc. Pero aun así, todos los animales pueden tener riesgo de sufrir un golpe de calor en un momento determinado (gatos, perros, hurones, conejos, etc.).

En esta época de calor también debemos evitar el ejercicio durante las horas más calurosas, como es el mediodía. Preferiblemente debemos reservar los momentos de ejercicio por la mañana temprano o al atardecer.

Atención también cuando estamos en una terraza en horas de riesgo. Siempre deben tener acceso al agua, sombra, ventilación, etc.

Sintomas de los golpes de calor

Los síntomas que podemos identificar cuando nuestra mascota está sufriendo un golpe de calor pueden ser varios: que esté decaído, respiración acelerada y con la boca abierta, color de las mucosas congestivas (rojo fuerte) o cianótica (color azul de las mucosas), temblores, debilidad, etc.

Si se da alguno de estos síntomas, debes contactar rápidamente con el veterinario y llevarle el perro lo antes posible. Mientras tanto, por el camino puedes aplicar humedad en la boca, los cojinetes, cuello y axilas. No hay que bajar la temperatura del animal de forma rápida, no se debe mojar con agua fría de golpe, porque podría sufrir otras consecuencias.

Es muy importante que el animal se quede en observación y con el tratamiento que el veterinario considere adecuado, mínimo durante 24 horas, para ver la evolución y poder actuar ya que a pesar de haberle bajado la temperatura, todavía tiene mucho riesgo de sufrir las consecuencias del golpe de calor, como edema cerebral, fallo multi orgánica, insuficiencia renal, muerte.

Al fin y al cabo se trata de utilizar nuestro sentido común y prevenir todas estas situaciones que pueden poner en riesgo la vida de nuestro animal. Y si se da el caso, ir de inmediato al veterinario.