La enfermedad discal intervertebral es una de las patologías espinales más frecuentes en la especie canina (2%), mientras que en la especie felina es menos común (0.12%). El disco intervertebral tiene como función principal resistir y proporcionar estabilidad a la columna vertebral y permite cierta flexibilidad.

Su degeneración se produce con la edad y se considera un proceso normal de envejecimiento.

¿Cuáles son los síntomas de una hernia discal en perros y gatos?

A veces se pueden observar algunos síntomas que pueden deberse a esta patología. Algunos ejemplos son:

  • Presencia de dolor en la espalda
  • Cojera
  • Apoyar alguna de las patas de forma anómala
  • Marcha anormal
  • Inmovilización de las patas traseras
  • A veces, incluso, pueden chillar al subir las escaleras o algún obstáculo, o presentar cierta rigidez en alguna zona de la columna (como puede ser el cuello).

¿Hay diferentes tipos de hernias discales en perros y gatos? 

La respuesta es sí.

Existen dos tipos de degeneración discal intervertebral, la clasificada como Hansen I o degeneración condroide y la tipo Hansen II o degeneración fibroide.

En general, el tipo I afecta a razas condrodistróficas (Bulldog, Teckel, Caniche…) aunque puede afectar a todo tipo de razas, y cuando el animal es joven. Este tipo de degeneración normalmente conduce a la calcificación de los discos intervertebrales y la consiguiente pérdida de las propiedades hidroelásticas del disco. Puede darse en toda la columna pero con especial propensión a la zona torácica entre T10-T13.

Hansen tipo II suele darse en perros de edad avanzada y de razas no condroditróficas. Se caracteriza por un aumento del colágeno del núcleo pulposo con la consiguiente degeneración del anillo fibroso. Puede darse a lo largo de toda la columna vertebral.

¿Qué hago si mi peludo presenta alguno de los síntomas citados? 

Es importante entender que sólo un profesional veterinario podrá diagnosticar a tu peludo y no ninguna información que puedas encontrar por internet, por evidente que parezca. Si tu peludo presenta alguno de los síntomas citados, es imprescindible que acudas a tu centro veterinario de confianza lo más rápido posible.

Allí realizarán las pruebas necesarias (radiografía, resonancia y/o taco) para poder llegar a un diagnóstico específico y así poder proceder al tratamiento.

Nuestra recomendación…

En el Hospital Veterinario Santa Susanna disponemos de especialistas en neurología que podrán ayudarte en estas situaciones y garantizar el seguimiento de los protocolos recomendados en cada caso.

¿Quieres más información? No dudes en ponerte en contacto con nosotros y te informamos sin compromiso.