Más de la mitad de los perros y gatos mayores de 10 años de edad son propensos a desarrollar cáncer a lo largo de su vida. Por esto, hoy os queremos contar los síntomas, signos, prevención y tratamiento del cáncer en gatos y perros.

Entender la importancia de prevenir o detectar precozmente el cáncer puede ayudar a controlar la enfermedad lo más pronto posible, ya que el tiempo es un factor clave para su pronóstico.

No todas las masas son tumores, ni todos los tumores pueden acabar desarrollando cáncer. Es decir, hay masas que pueden ser, simplemente, una inflamación o un quiste, y tumores que pueden ser benignos y no suponer ningún peligro para nuestro animal.

Aunque la sola mención de la palabra cáncer provoque pánico, existen muchos avances en la medicina veterinaria que han conseguido que esta enfermedad pueda ser tratada logrando mayor calidad y esperanza de vida de nuestro perro o gato.

¿Qué es el cáncer?

Del mismo modo que ocurre en medicina humana, el cáncer en gatos y perros se asocia a la existencia de tumores cancerosos (malignos), que son masas de tejido producidas por células que se comportan de manera anómala, reproduciéndose sin control.

Las células cancerosas pueden encontrarse localizadas o bien diseminarse por el resto del cuerpo (metástasis). Además, debido a que los tumores pueden desarrollarse a partir de cualquier tejido, hay muchos tipos de tumores y pueden presentarse en cualquier tejido o parte del cuerpo.

¿Cómo podemos prevenir el cáncer en gatos y perros?

El primer paso para la prevención de cualquier cáncer en perros es la revisión periódica para poder detectar precozmente cualquier masa anómala. No debemos menospreciar las revisiones preventivas puesto que cualquier tumor benigno puede acabar transformándose en maligno con el paso del tiempo. Y, en el caso de ser maligno, cada día que pasa aumenta la probabilidad de extenderse por metástasis.

Otros factores importantes a tener en cuenta para dificultar la aparición del cáncer en perros son una alimentación de calidad junto con una buena higiene.

Además, existen ciertos tipos de tumores que pueden ser evitados si tenemos las curas y prevenciones necesarias, como por ejemplo, los tumores mamarios que son dependientes de hormonas, ya que si esterilizamos a nuestra perra o gata reduciremos hasta un 90% las probabilidades de padecer cáncer de mama.

Tanto en machos como hembras son frecuentes las neoplasias a nivel del aparato reproductor así que, nuevamente, esterilizando a nuestras mascotas, evitaremos este tipo de tumores.

¿Cómo puedo saber si mi mascota tiene cáncer?

Las formas de presentación del cáncer en perros son innumerables, puesto que hay muchos tipos de cáncer y un mismo tipo puede dar sintomatología muy distinta en cada paciente. Podemos tener casos con sintomatología muy evidente u otros con síntomas tan inespecíficos que se pueden incluso confundir con otras patologías.

Por desgracia, también hay mascotas que no presentan ningún síntoma y que, por lo tanto, es imposible detectar posibles alteraciones relacionadas con el cáncer sin pruebas complementarias (como analíticas sanguíneas, pruebas de imagen, etc.) que deben realizarse en las revisiones periódicas. En el caso de sospecha, la confirmación del diagnóstico de cáncer nos lo dará una biopsia del tejido dañado.

En conclusión, saber si nuestra mascota padece o no algún tipo de cáncer no es una tarea fácil, ya que requiere el conocimiento del personal veterinario especializado en oncología.

A nuestra mascota le han diagnosticado cáncer, ¿qué opciones tenemos?

Si, desafortunadamente, a nuestra mascota se le ha diagnosticado cáncer, el personal veterinario nos asesorará de las mejores opciones de tratamiento para cada caso en particular.

No obstante, hay distintas formas de tratar un cáncer en gatos y perros, incluso se pueden combinar entre ellas. Si el tipo de cáncer lo permite, el primer paso a realizar es la extirpación quirúrgica del mismo. Una vez extirpado el tumor en función del tipo y de su malignidad puede ser necesario instaurar un protocolo de quimioterapia.

La quimioterapia tiene como objetivo mejorar su esperanza y calidad de vida. En la mayoría de casos no es curativa, es por eso que no hay que comparar con la quimioterapia en la medicina humana. No debemos imaginar los efectos secundarios típicos que se presentan en personas: no se manifiesta alopecia (pérdida de pelo), ni apatía marcada, ni diarreas intensas. Puesto que el objetivo de la quimioterapia es mejorar la calidad de vida, si se manifiesta algún síntoma secundario a la medicación ésta es reemplazada por otra, o bien, interrumpida.

La última opción es la radioterapia, que, aunque de momento esté disponible en pocos centros especializados, es una solución muy efectiva. A día de hoy, aún no es posible ofrecer este tipo de servicio fácilmente, ya que requiere grandes infraestructuras y veterinarios especialistas.

Como hemos visto, la detección temprana del cáncer en gatos y perros es un factor clave para la salud de nuestras mascotas, por lo que es importante realizar revisiones periódicas y/o ponerse en contacto inmediatamente con nuestros veterinarios si encontrase una nueva masa o alteración en su mascota.